
Destrozame la pija rellenita
Todo comienza con Katie Kush besuqueándose con Seth en el sofá, ajena a lo que se avecina. La muy descuidada ya le había sacado...
Lo que ocurriría en cualquier otra familia con un vástago de un matrimonio anterior sería distanciamiento o repudio. Pero lo hermoso del porno es que nos puede presentar la fantasía de estar con el retoño de tu novia.
Todo comienza una mañana, cuando la pareja despierta acaramelada, hasta que entra la susodicha, Hannah Hays, en ropa interior, para desearle un feliz día al novio de su progenitora. La madura no tiene reparos en reprocharle el gesto, pero la pillina no defrauda: sin ser vista, le saca la verga por debajo de las sábanas. Al retirarse a su habitación, es descubierta la ereccion por su novia, quien encara contra el pobre diablo.
A la mañana siguiente, en el sofá del living y a escondidas, una pícara se acerca a su futuro padrastro. Levanta su falda, dejándose tocar y alentando a más. Es una escena de espías: mientras la progenitora limpia, estos dos hacen de todo. Una limpiada de polla silenciosa y lenta, que la pendeja disfruta de todo corazón. Tentado por la pendeja de Hannah Hays, le enseñan la retaguardia para que se la metan, y, como no, obtiene lo que quiere.
Sin hacer ruido para no ser descubiertos, tienen sexo de costado, ocultos por el sofá. Ya con más excitación que miedo, se monta sobre el viejo, dejando escapar gemidos y el sonido del revote de su culito contra la verga del tipo. Terminan, como no podía ser de otra manera, con una corrida por fuera de la conchita.