
No es fácil ser plomero con clientas que muestran el trasero
Reivindicando al plomero mostramos que no es fácil su profesión, lidiar con clientas como Dana Wolf (20) no es para cualquiera....
Dana es nueva en el vecindario, su única amiga, por ahora, es la esposa de Danny, a quien decide hacerle una visitarla. Pero ella no está en ese momento, aunque su esposo sí, quien gentilmente la invita a pasar y si quiere jugar una partida de metegol hasta que llegue, pero no entiende nada de eso, menos al ver lo guapo que es. Comienza un coqueteo descarado con miradas insinuantes y poses que provocan descuidos de falda, aunque desde la posición del protagonista no las podrá ver. Un rápido movimiento al pantalón para acercarse cara a cara, intenta disuadirlo diciendo que es casado, pero lengua larga llega a los labios y en segundos lo retiene con oral entusiasta que la llevará a una tarde de sexo con el marido de la futura ex amiga.