
Una nuera, ejem, algo especial
Abby Adams se podría decir que es una nuera especial, lo que no sabe cuan especial es Rachael Cavalli, su elegante y sexy suegra....
La nueva e inexperta empleada, a pesar de su torpeza, le demuestra al jefe que es muy buena para ciertas cosas. El primer día de Abby Adams como asistente de Sam Shock se convirtió en un juego de tensiones y pequeñas fallas. Todo lo que parecía sencillo, resultaba un desafío para ella. Apenas alcanzaba el estante más alto de la cocina y ya había derramado el café. El fregadero, un enemigo implacable, atrapó su mano en un giro torpe. Sam, observando desde la puerta, no pudo evitar una sonrisa irónica. «No estás hecha para esto», dijo, con una mirada que no necesitaba más palabras. Abby, sin embargo, no estaba dispuesta a rendirse. Sabía que no era la mejor en el arte de la limpieza, pero tenía algo mucho más… personal, que no necesitaba altura ni destreza manual para destacar. Sus ojos brillaron, y en la cocina da una muestra magistral de sus mejores aptitudes.