
Quedó Relajada
Despertó tensa, llamó al masajista y quedó relajada, cosa lógica luego de esa extraña forma de hacer masajes. Jimmy Rock jamás...
En este vídeo, tenemos a Kourtney, la inquilina que se le fue la mano y, sin permiso, montó un salón de masajes en su apartamento. Pero, como dirían en Argentina, «le salió el tiro por la culata»: está tan endeudada que ni un peso partido por la mitad tiene. Así que, sin pensarlo mucho, le ofreció unos masajes al propietario. Pero claro, no eran masajes normales. La escena se desarrolla en una sala con un gran ventanal, una estatua de madera en el fondo y las cortinas a medio cerrar, dejando entrar la luz del sol en haces dorados. La tensión era palpable, como si el aire se hubiera espesado. El propietario, medio dudoso, aceptó la oferta. Lo que comenzó como un simple gesto para zanjar deudas, rápidamente se convirtió en algo mucho más interesante, y claro, difícil de olvidar. El resto, bueno, como dicen en España: «Eso ya es otro cantar».