
Desconfiada: Anal con Madre E Hija
Teme que su hija esté haciendo cosas sucias, la desconfiada no se equivoca, regresar antes de casa sirve para pillarla con un hombre....
Decidida a discutir llega la vecina enojada, pero enfrenta a un seductor y su amigo listo para dejarle la cola boquiabierta. Carter Cruise es una rubia de 25 años, educada proveniente de una familia adinerada acostumbrada a la tranquilidad. Su padre le regaló un departamento en un lujoso condominio, pero tiene que lidiar con un molesto vecino que tiene la música a todo volumen. Costoso conjunto de chaqueta y falda con camisa blanca visten el hermoso cuerpo de la joven que intenta estudiar.
Pero la tranquilidad es de nuevo interrumpida y sin perder tiempo irá la vecina enojada a golpear muy fuerte la puerta. De repente la música baja y la puerta se abre, sale un guapo rubio de ojos celestes que le sonríe y la invita a pasar. En nada la tienen controlada, sentada en una banqueta tiene las piernas al alcance de Jean Val Jean que no tarda en tocar. Ya es una amistosa amiga de los muchachos, fue una mirada de ella a los labios del francés lo que dio la señal. El beso es aceptado como también besar a John Strong, pero es Jean quien toma el control.
Por detrás la sujeta y frotando las tetas le saca los gemidos profundos, tirando fuerte de la camisa dejó a la vista pezones perforados. Caliente a mas no poder se entrega para que cuatro manos investiguen su cuerpo en cada rincón. Tanga grande con trasero en transparencias calienta a ambos, la levantaron y en horizontal uno le come la c**cha. Ya desnuda la llevarán a la habitación donde sujeta ambas pijas a las que chup* y empuja al fondo de la garganta.
El primero en penetrarla por vagina el John, luego el otro la hace desaparecer por culito. Ya sin control sintió que los dos estaban dentro de su cuerpo, locura total en la doble penetración, solo se dejará llevar. Miradas al borde del llanto, pedidos que no las saquen, orgasmos temblorosos. Finalmente colgada enloquece aun mas con las dos vergas empotradas por delante y por detrás. Feliz de haberse enojado se arrodillará para recibir la corrida facial.