
Ejercicios con las amas de casa del barrio
Un vecindario lleno de amas de casa deportistas, siempre ataviadas con sus ajustadas calzas, realizan sus rutinas con una confianza...
Jaja, si él no puede cualquiera de nosotros acepta. Blake Morgan tenía la tarde planeada al milímetro: receta rica, vestido matador, lencería de catálogo y ese perfumito que da ganas de pecar sin culpa. Todo listo pa’ su novio… pero ¡paf! Llamada: “Me tengo que quedar trabajando”. Se le cayó el alma, el orégano y las ganas. Pero justo cuando iba a levantar la mesa, ¡aparece Brad! hijo del ausente, simpático… y disponible. Le dice que la acompaña “pa’ que no coma sola”. Y ella, más emocionada que influencer con sorteo, le sirve. Pero no solo el plato… también sonrisas, miradas, y cuando cachai, ya están en la pieza. ¿Y la comida? Bueno… quedó fría. Lo que pasó después, mejor que lo imaginís tú.
En Chile, a veces el postre no está en la mesa… ¿Te atreverías a tocar el timbre en el momento justo?