
Despiole con descuidos de la alumna de piano
Las lecciones de piano solían comenzar puntuales, pero esa tarde, el compás lo marcaba su escote. El vestido, más atrevido que de...
Practicar con esa madura hot paseando con sus diminutos pantalones, es imposible. Todos sueñan con que Connor sea el próximo gran concertista… Pero hoy, ni Chopin lo salva. Las teclas suenan torcidas, los acordes tambalean, y el metrónomo está tan perdido como él. ¿El motivo? Rachael. Shorts blancos. Paseándose por la casa como si no supiera el poder de cada paso. Connor intenta concentrarse… pero ¿cómo se toca una sonata con semejante distracción?. Ella se detiene, lo mira, él no miente. Lo entendió todo. Entonces propone un trato: por cada nota acertada, un premio. No hay partitura para esto, pero sí mucho ritmo. Ahora, cada acorde viene con expectativa. Cada do sostenido… más sostenido que nunca. Y de pronto, Connor deja de desafinar. La inspiración llegó.
Así es, no es fácil crear o practicar, hacer algo que no existe, mira a esta escritora buscando por atrás el corazón de un nuevo libro.