
Curiosa Inquilina
Los vio teniendo sexo, la curiosa inquilina poco sabe que todo estaba planeado. Este matrimonio tiene planes alquilando habitación...
La joven de pálida piel buscó la sala mas privada de la biblioteca, encontró un cómodo sillón y un libro que comenzó a excitarla. El deseo de tocarse es mucho, el silencio le dice que no hay nadie cerca, desprendió la blanca camisa y se reclinó. La falda le permite acceder a su conchita con tan solo correr la tanga, sus dedos comienzan a satisfacerla. Pero por detrás aparece otro lector, es Josh Rasputin, quien en un principio no la ve. En tanto ella no lo escucha y sigue esculcando entre las piernas inspirada en sucios pensamientos. Pero segundos después él se da cuenta y no resiste hacer lo mismo, pero sin querer se le cae el libro y se delata. Ese hombre no oculta lo que estaba haciendo, ella no se acomoda la ropa, ha quedado atónita pues eso es enorme. Con voz tranquila le dijo que no tenga miedo, la ayudó a animarse y tocar el caliente pene. Con cierta premura empieza un oral, mas bien tímido o tal vez temeroso.
Poco después está desnuda, mirando como ese desconocido mueve su lengua raspando el punto mas sensible. No se preguntaron nombres ni edades, poco les importa pues ambos estaban necesitados. Luego se anima a seguir baboseando sintiendo que su boca se estira como jamás lo había hecho. Sobre rodillas se apoya, sabiendo el poder de su pene los desliza suavemente sin buscar límites. Ella suelta suaves gemidos y a la vez usa su mano para indicarle que no vaya mas profundo. Debe relajarse, pero así y todo no consigue que entre completo pues eso es enorme. Pero no se rinde, oportunidades así no se presentan todos los días y buscará montarlo. Ni la mitad llega a pasar, por suerte este hombre mantiene su promesa de hacerlo con delicadeza. Al ver que su conchita no iba a poder, a dos manos lo jalará para que eyacule sobre sus pechos.