
Turista Colombiana
Es un día de primavera, el sol brilla y la ciudad está llena de vida. Dos turistas hermosas, con sonrisas brillantes, se acercan a...
Un levante callejero, bueno, con inversión, pero un levante al fin trae unos pechos suculentos listo para rebotar. Chloe Lamour, con su melena morocha y mirada decidida, acababa de terminar una acalorada conversación con su novio mientras caminaba por la calle. Max, que había estado observándola discretamente, aprovechó la luz del sol para admirar su figura, casi sin querer. Cuando vio la oportunidad, se acercó lentamente, con una sonrisa que sacó a Chloe de su ensimismamiento. Los hoyuelos en sus mejillas se dibujaron con su risa, ese gesto que siempre la hacía ver más cercana. La confianza entre ambos creció de manera natural, y sin pensarlo demasiado, las cosas tomaron un giro inesperado. En un rincón apartado, en una obra abandonada, el ambiente cargado de tensión se transformó en una conexión silenciosa, profunda y sin palabras.
Me acordé de una turista colombiana que se había ido de viaje junto a una amiga, pero cuando el primero la encaró, la dejó sola como si nada.