
Superando el miedo a la dentista
Pensar que hay hombres que le tienen miedo al dentista… Anna Polina tiene su propio método para que nadie se ponga nervioso. Cuando...
¿Quién no se pone nervioso al ir al dentista? Ricky no es la excepción: solo con escuchar el torno, ya empieza a temblar. Pero por suerte está Jessie Volt , la asistente, una experta en calmar a pacientes inquietos. Su voz suave y sonrisa tranquilizadora apenas distraen de lo que esconde bajo el guardapolvo: medias parisinas y actitud decidida. Se acerca con profesionalismo… y algo más. Sabe que un cuerpo relajado facilita el trabajo dental, así que se toma su tiempo para ayudarlo a entrar en confianza. Ricky, entre el miedo y el deseo, se deja guiar. Jessie lo tranquiliza, lo prepara… ¿Alguien quiere un turnito?, formen fila!.