
Se deja gozar por dos clavitos
Todo listo para vender la casa, pero faltan colgar unos cuadros, quien diría que por dos clavitos se deja gozar. Todo estaba bien...
Comenzó a desprender botones para convencerlo, joder!, parecía respetable la vendedora de casas. No será fácil hacer trabajar mas horas a Tony Rubino, pero Mackenzie Mace, a pesar de tener 18 años, tiene mañas muy convincentes. De rodillas, no precisamente rogando, comenzó con entusiasmo a fortalecer las ganas de trabajar del carpintero. Poco después lo mira con muchas ganas de continuar quitándose la camisa y bajando falda. Así, luego de un polvo que además resultará mas que agradable, por fin, hará lo que le pida.