
Una Rubia Muy Golfa
Ni uno ni dos, cinco morenos y una rubia muy golfa - Kendra Sunderland. Hace poco su novio controlador la dejó, es libre, conoció...
Verla haciendo ejercicios con traje de baño transparente lo hizo sudar mas que ella. El sol caía fuerte, pero Rachael Starr sabía lo que hacía. Su diminuto traje enterizo transparente, camuflado y ajustado, era fatal mientras hacía sentadillas y flexiones en el patio. Cada movimiento era intencional, cada gota de sudor, una invitación muda. Sabía que Jmac la observaba desde lejos, tarde o temprano. Y no se equivocó. Él apareció con una mezcla curiosa de estilo antiguo: musculosa negra, traje de baño bordó… fuera de lugar, pero con una mirada que no dejaba dudas. A ella no le importaba la estética. Le importaban las intenciones. Bastó un balde de agua fría y unas risas nerviosas para que todo cambiara. Entre el vapor del calor y la piel mojada, el refresco fue más profundo, más íntimo. Un juego que ambos sabían que ya no podían detener.